jueves, 7 de febrero de 2019

Limpieza y Mantenimiento de estufas de leña


Obtén el mejor rendimiento de tu chimenea, para ello es esencial conservarla limpia, evitando que los residuos que genera el proceso de combustión puedan afectar en su rendimiento.

ANTES DE USARLA

Con el fin de reparar posibles fisuras que tenga tu chimenea, debes utilizar cemento refractario.
Para arreglar cualquier arañazo, la pintura térmica es la solución.
Una vez arreglados todos estos desperfectos, es el momento de despejar el conducto de evacuación de humos, para lo cual el producto que necesitas es un deshollinador, el cual puede ser químico o mecánico:

Deshollinado químico

Para realizar este proceso, debes calentar la chimenea con leña, para después introducir las bolsas o leños deshollinadores necesarios según el uso de la chimenea. Una vez apagada y fría, hay que limpiar todas las cenizas que se han generado, para lo cual puedes utilizar un aspirador de cenizas.

Deshollinado mecánico

Es muy sencillo, tan sólo hace falta un deshollinador mecánico con un mango que esté a la altura que necesitas para alcanzar a limpiar todo el interior de la chimenea.




DURANTE SU USO

Para el revestimiento de la chimenea puedes utilizar limpiadores de piedra y ladrillo. Mantener limpio el cristal de tu chimenea es esencial para poder ver la llama con nitidez y controlarla, y para facilitar esta tarea debes utilizar limpiacristales especiales para este fin. Por último, pero no menos importante, el conducto de ventilación ha de conservarse limpio y despejado, para lo cual los deshollinadores de mantenimiento son tu mejor aliado.



Estos materiales y muchos más en www.masqueazulejos.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario